Si te gusta la cocina oriental, seguro que te encanta esta receta. Los langostinos en tempura son un plato muy representativo de la cocina japonesa. Además, la técnica para hacer langostinos tempurizados, nos sirve para hacer cualquier tipo de recetas en tempura, como por ejemplo unas verduras.

La tempura es una técnica culinaria que consiste en freír rápidamente verduras o mariscos, del tamaño de un bocado. Se trata de una cobertura fina con la que se rebozan distintos alimentos, pero a diferencia de otros rebozados, es más delicado y con un toque crujiente.

A la hora de hacerla en casa, la dificultad es encontrar el punto preciso de cocción para que los langostinos (o las verduras) no queden crudos o acuosos y el rebozo aceitoso. Eligiendo ingredientes de calidad y siguiendo los pasos de la receta, seguro que conseguimos el punto deseado.

¿Por qué elegir Aceite de Orujo de Oliva?

Si la calidad de la materia prima es un factor muy importante a la hora de elegir los langostinos, también es fundamental a la hora de escoger el aceite. El Aceite de Orujo de Oliva es una variedad del olivar y se compone mayoritariamente de ácidos grasos monoinsaturados, siendo muy rico en ácido oleico (hasta un 80%).

Por otro lado, una buena tempura debe quedar fina, crujiente y sin exceso de grasa. El Aceite de Orujo de Oliva nos ayudará a conseguir este acabado. A una temperatura óptima (180º) y sumergiendo bien los alimentos, favorecerá su encapsulado, con una cobertura crujiente y un interior esponjoso. Además, esta variedad tiene un sabor suave, con lo que realzaremos el gusto original de los langostinos.

Ingredientes que vamos a necesitar:

  • 12 langostinos
  • Harina de tempura
  • Un vaso de agua fría

Para hacer la salsa cóctel de acompañamiento:

  • Mayonesa hecha con Aceite de Orujo de Oliva
  • Una cucharada de kétchup
  • Medio vaso de zumo de Naranja
  • 2 cucharaditas de salsa Perrins
  • Unas gotas de tabasco
  • Aceite de Orujo de Oliva

Pasos a seguir:

  1. En primer lugar, preparamos los langostinos. Pelamos y chafamos con una paleta para romper de este modo su carne y evitar que encojan al freírlos. Nos quedarán los langostinos enteros y sin cáscaras, pero sí con la cola que nos servirá para agarrarlos y mojarlos en la masa.
  2. A continuación, preparamos la masa de tempura. Lleva agua, huevo y harina. El agua que usemos tiene que estar muy fría y debemos mezclar los ingredientes siguiendo un orden determinado. Comenzamos batiendo el huevo junto con el agua. Seguidamente añadimos la harina de tempura tamizada a la mezcla anterior. El resultado es una masa semilíquida a la que añadiremos sal al gusto. Esta masa no debe reposar, por lo que, seguidamente, pasamos a cubrir los langostinos.
  3. Freímos en abundante Aceite de Orujo de Oliva. A diferencia de la fritura convencional, el proceso en la tempura tiene que ser muy rápido. Cuando el aceite esté bien caliente (180º), añadimos los langostinos rebozados y cuando se doren, al cabo de un minuto aproximadamente, los retiramos y los colocamos sobre una bandeja con papel de cocina, donde reposarán unos instantes para quitar el exceso de grasa. Es preferible freír pocas piezas a la vez, con suficiente espacio entre sí, para evitar que el aceite se enfríe.
  4. Ya tenemos los langostinos tempurizados y es el momento de preparar la salsa cóctel de acompañamiento. Vertimos en un tarro todos los ingredientes y lo batimos. Podemos añadir más o menos mayonesa y zumo, dependiendo de los gustos.

Los langostinos en tempura con salsa cóctel pueden ser un apetitoso entrante en comidas familiares o con amigos; o quizás el menú de una cena ligera y deliciosa. También una forma diferente de preparar el marisco en celebraciones señaladas como las fiestas navideñas.

Una vez listos, solo queda degustarlos recién hechos, mojando cada pieza en la salsa cóctel. Soja, miel, romesco o agridulce son otras opciones posibles, combinando con la salsa que más nos guste.

Si los langostinos te han sabido a poco, aplica lo aprendido con otros ingredientes. La tempura japonesa se suele preparar en otros pescados, como el pulpo o los calamares, y en verduras como los espárragos verdes, los boniatos blancos, las zanahorias y las judías verdes.

¡A cocinar!

Si te es más fácil, sigue el paso a paso dándole al play:

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