Tempura realizada con aceite de orujo de oliva

Desde el olivo hasta la cocina, el Aceite de Orujo de Oliva pasa por tres fases hasta convertirse en el mejor aceite para tus frituras: la extracción, el refinado y el encabezado y embotellado.

Todo arranca en las almazaras, donde se prensan las aceitunas. En este proceso, llamado molturación, se aprovecha sólo el 20% de la aceituna en la obtención de aceite de oliva. El 80% restante es la materia prima con la que trabajan las extractoras. Gracias a un proceso tecnológicamente avanzado y medioambientalmente sostenible se logra aprovechar el 100% de este fruto. Obteniendo un producto único: el Aceite de Orujo de Oliva. Se trata del mejor aceite para las frituras y el segundo más saludable del mundo después de los aceites de oliva.

La extracción

Los restos de agua, pulpa, piel y hueso de aceituna resultantes de la molturación reciben el nombre de orujo graso húmedo u alpeorujo. Este se almacena en grandes balsas en las instalaciones de las extractoras desde donde se tomará para su procesamiento.

La fase de extracción está destinada a la obtención de Aceite de Orujo de Oliva crudo. Un producto líquido todavía no apto para el consumo y que deberá pasar por el refinado y embotellado antes de proceder a su distribución.

Pero el rol de la fase de extracción es también clave en la sostenibilidad de todo el proceso. De la aceituna también se obtienen otros productos de valor. El hueso de la aceituna, que se separa en esta fase, o el orujillo, se aprovechan en la producción de energías renovables (biomasa, cogeneración) o de abonos orgánicos (compostaje). Esta transformación y aprovechamiento subrayan el importante valor medioambiental de las extractoras.

Extractora de Aceite de Orujo de OlivaEl refinado

El Aceite de Orujo de Oliva crudo debe pasar por una serie de procesos que lo conviertan en un producto apto para el consumo. Durante este proceso, el refinado, se regulan variables como la acidez, el sabor, el olor o el color del aceite, hasta conseguir unas propiedades organolépticas neutras, preservando siempre las cualidades que hacen del Aceite de Orujo de Oliva un aceite saludable e idóneo para la cocina.

Tras diferentes fases de depuración, el aceite resultante se almacena en depósitos opacos y herméticos, con el fin de evitar el contacto con el aire y la luz, antes de pasar a la siguiente etapa de su producción.

Encabezado y embotellado

En su camino hasta la cocina, el Aceite de Orujo de Oliva hace una última parada.

El encabezado es el proceso por el cual el Aceite de Orujo de Oliva refinado se mezcla en proporciones diferentes con aceite de oliva virgen o virgen extra que le añade las propiedades intrínsecas en este producto. Tras el encabezado o cupaje, el producto está preparado para venderse a granel o para ser envasado.

Las envasadoras se encargan del envasado, llenado, sellado etiquetado y embalaje. El Aceite de Orujo de Oliva que los consumidores pueden encontrar en los lineales indicará que contiene exclusivamente aceites procedentes del tratamiento del producto obtenido tras la extracción del aceite de oliva y de aceites obtenidos directamente de aceitunas.

Así es como llega al consumidor el Aceite de Orujo de Oliva, un producto procedente del olivar, que gracias a su composición y excelente rendimiento garantiza unos fritos crujientes, ligeros y sabrosos, así como un uso idóneo para salsas, masas o postres.

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